domingo, 28 de septiembre de 2008

¿QUE TAL FUÉ EL VIAJE VICTORIANO?

Bien, ya van dos semanas de mi vuelta de Chile, una experiencia inolvidable, tanto que pienso volver. La gente me pregunta cuando me ve y me saludo, cosa lógica y normal porque un viaje así, no se hace todos los días. La gente ávida de conocer para quién sabe, quizás en animarse para viajar allí de donde vienes porque las cosas que le cuentas le gustan, preguntan por detalles, matices, olores, sabores y las mil y una formas de las que hayas podido disfrutar. Los viajes cambian, vaya si cambian a las personas. Lo que has visto, y sobre todo las experiencias personales vividas es lo que te marca, lo que te queda del viaje, sobre todo si éste lo haces a lugares donde las costumbres y la filosofía de vida de sus gentes son diferentes a las nuestras. No he viajado mucho, es cierto, pero si lo suficiente como para darme cuenta de que cada lugar que visitas tiene algo diferente que lo hace especial. En esta ocasión, no solo ha sido ese algo diferente, sino alguien. Ha sido un viaje marcado por la casualidad, por la fortuna de "encontrarte a la misma hora y en el mismo lugar". En definitiva en este viaje, para mi, lo importante no ha sido lo que he visto de lo cual si os podré describir, siendo esto una mínima parte de mi viaje ,sino lo que he vivido que ha sido mucho y bueno y ésto no se puede explicar muy bien porque hay que vivirlo. Y para que os hagáis una ligerísima idea de lo que ha significado esto último, os dejare un post de la persona con la que he pasado muchos momentos maravillosos allende los mares, y quizás, solo quizás ...

The penguins…

Por ahí cuentan experiencias de vida increíbles que dejan huella para siempre, que al ser escuchadas por otras personas, le brillan los ojos de puras ganas de que algún día le sucedan a ellas, vivencias intensas, algo insólitas, insospechadas, que pareciera que tenían que suceder porque así estaba escrito, porque las cosas por algo pasan o porque algún ángel quería juntar a dos personas para hacerles un regalito divino…, creo que ahora me ha tocado vivir una en carne propia…una historia de 20 días que comenzó desde la coincidencia, “a la misma hora y en el mismo lugar…”

Siempre he dicho que Carpe diem es mi lema, que no sé qué sucederá mañana, que nadie tiene la vida pactada y que si no haces hoy lo que realmente quieres, finalmente no vives y pierdes, aunque…hay que saber elegir y estar absolutamente convencida de la decisión con la mente y hasta con el corazón…Acerté, estoy convencida de que acerté, porque lo que viví quizás no lo vuelva a vivir en mi vida…pero estoy tan feliz de que haya sucedido que me emociona y se me pone la piel de gallina cuando recuerdo…cuando observo las huellas de lo que fue, cuando miro a mi alrededor y me parece ver, oler, sentir y hasta escuchar…

Creo en los ángeles, creo en las personas…a veces soy algo ingenua, pero hoy me siento con más vida, sentí el cariño que hace mucho no sentía y lo agradezco…Nadie sabe lo que va a suceder mañana y no quiero pensar en eso…solo quiero saborear los sueños y los buenos momentos…

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