lunes, 11 de agosto de 2008

Recuerdos de mi niñez

Una vez leí: toda carta, como un cálido beso, impregna al lector del suave áura del remitente. Hoy toda vez que las tradicionales cartas escritas han dado paso al correo electronico, rara vez recibimos en nuestros buzones las clásicas misivas. Recuerdo con cariño mi infancia, cuando mi tia iba a casa para que mi hermano pequeño y yo escribieramos LA CARTA a su hija, en aquellos entonces lejos, muy lejos, estaba en Madrid. Ella dictaba o expresaba lo que quería decirle y nosotros haciamos las veces de correctores de estilo, dandole forma a ese trocito de ternura que ella quería hacer llegar a su hija. Recuerdos bellos, como tantos otros.
Hoy las cartas ya no son tales, se han convertido en un frio mensaje electrónico, cargado muchas veces de palabras inconclusas, abreviadas o faltas de vocales. Poco a poco nos vamos alejando de nuestro castellano para inventar otro "idioma" lleno de onomatopellas.
Aún así, porque no podemos dejarnos impregnar del áurea de nuestros remitentes, (con direcciones de correo electronico) al recibir uno de esos mensajes, o simplemente dando rienda suelta a nuestra imaginacion y escribiendo por ejemplo en este blog aquello que nos preocupe, que nos guste, lo que pensamos de esto o aquello otro....

No hay comentarios: